Sí tienen hijos y quieren ir a comer o tomar algo sin que su hijo se aburra y haga el escándalo del año (atrayendo las miradas de espanto…), les recomiendo ir a los Kindercafés. Son lugares aptos para padres e hijos y una buena forma de que su bebé juegue y comparta con otros niños (y se vaya preparando para la guardería o colegio). Por lo general en cada barrio hay uno y todos de una forma u otra, tienen un área de juegos, algunos incluso con piscina de bolas/pelotas.
Con el grupo de mamis y bebés que frecuento vamos a uno de éstos cafés una vez por la semana e intentamos ir de barrio en barrio para conocerlos todos y de paso conocer ésta gran ciudad. Realmente es un lugar ideal para encontrarse con amigos, siempre y cuando tengan hijos, caso contrario no aguantarían el ruido y tanta risa infantil. Thomas, por cierto, prefiere los encuentros en los bares de toda la vida, porque según él en los Kindercafés hay demasiados niños y demasiadas madres (claro, para eso están) y dice además que cuando ocurre ésto, no queda otra que ponerse a conversar una y otra vez sobre los hijos… a mí con lo que me gusta hablar, no me molesta en lo más mínimo…
Para que vayan preparados/as, en algunos de estos Kindercafés cobran una especie de entrada, por lo general es de un Euro por bebés menores de dos años y 2 Euros para los mayores de dos. Lo bueno de estos sitios es que pueden incluso comprar la compota de su bebé si ese día la olvidaron o no quisieron salir cargados (cosa que entiendo, porque según Thomas el bolso que yo llevo a todos lados pesa mínimo 20 kg… ) y también muchos de éstos cafés ofrecen servicios para celebrar cumpleaños.
En esta página http://www.top10berlin.de/Liste/302-Kindercafes tienen un Top 10 de Kindercafés (según el sitio al menos) y en esta otra http://www.tip-berlin.de/essen-und-trinken/empfehlenswerte-eltern-kind-cafes-berlin hay unos cuantos más que también están recomendados. Siempre es bueno conocer éstos sitios, sobre todo en invierno que salir es muy mala idea, sólo superada por quedarse encerrados en casa con bebés y niños…
Y ya para redondear el buen panorama, vimos que algunos Kindercafés también tienen terrazas para estar al aire libre en estos días de linda primavera. Nada mejor que tener hijos y vivir en una ciudad con tantas buenas cosas para ellos.
Pd: En casi todos los Kindercafés hay que quitarse los zapatos en la entrada (es decir, como cualquier casa alemana), se los cuento no vaya ser que les pase como a mi que por novata me llevé al principio varios regaños










La navidad en cada país es un mundo, la de Alemania me parece muy bonita por su decoración, 

